domingo, 18 de agosto de 2013

Cumple 50 años de bordar vestido a la Virgen de la Caridad



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Huamantla, Tlaxcala.- Hace 50 años, Carolina Hernández Castillo otorgó a la Virgen de la Caridad el primer vestido que ella misma confeccionó, y comenzó así una tradición a la que poco a poco se fueron sumando mujeres que anualmente confeccionan los delicados bordados para el vestido y mando de la santa patrona de Huamantla.

Este 13 de agosto, una vez más, la sagrada imagen recibirá un nuevo vestido que lucirá mañana en la fiesta mayor y con el cual recorrerá la procesión en "La Noche que Nadie Duerme".

Ante tal acontecimiento, vecinos de Huamantla y familiares de las bordadoras se dieron cita en casa de Carolina Hernández Castillo, a quien llevaron música, poesía y gran alegría por cumplir sus 50 años como bordadora, y de igual manera para celebrar el milagro de haber cumplido con esta promesa una vez más.

Carolina Hernández Castillo explicó que su devoción hacia la Virgen y la tradición familiar de sus antecesoras, la motivaron a confeccionar el primer vestido en el año de 1963, "la Virgen en aquel entonces tenía solo el vestido de gala y el de diario. Propuse a algunas compañeras del kinder donde trabajaba, hacerle su vestido en seda blanca con canutillo de oro, y así continuamos por todos estos años la tradición".

Compartió que, de manera ininterrumpida, durante 50 años ha confeccionado la ropa de la venerada imagen y esta vocación honorífica también la heredó a sus sobrinas y otras mujeres de Huamantla que se suman con devoción a realizar el trabajo durante unos cuatro meses.

Para Carito, como todos la conocen en Huamantla, el vestido -donado por distintas personas- es una ofrenda por un milagro de la Virgen, "tuve un problema de fractura en la columna, los doctores me dijeron que no volvería a caminar. Tiempo después me tomaron unas placas y me dijeron que los huesos ya estaban llenos de cartílagos. Desde entonces prometí a la Virgen bordarle sus vestidos."

Los vestidos se bordan con canutillo de oro importado de Europa y cada vestido lleva alrededor de medio kilogramo de oro bordado sobre tela de raso o seda blanca, la hechura toma alrededor de tres a cuatro meses, y participan actualmente 50 personas que trabajan en dos turnos, por las mañanas y las tardes.

Los vestidos de la Virgen de la Caridad, como su fiesta en conjunto, han dado a Huamantla un reconocimiento internacional, dado que la confección de las prendas son obras de arte que pronto esperan exhibir en un museo dedicado a la sagrada imagen.

Hernández Castillo mencionó que los diseños de los vestidos se basan sobre todo en acontecimientos importantes para la vida de Huamantla, así como en celebraciones católicas.

"Bordamos códices de Huamantla, tenemos el ejemplo del vestido de 1878, en el que aparecen magnolias o yoloxóchitl, que los otomíes ofrendaban a la diosa Xochiquetzal. El vestido del año 2000 está basado en el jubileo y en el lienzo que Carlos V entregó en 1528 a los huamantlecos, en él aparece el símbolo de Huamantla, con la abundancia de árboles, flora y fauna, con las casitas otomíes y náhuatl, la serpiente, el venado, los magueyes y las cinco palomas representando los cinco continentes".

Asimismo, dijo que se diseñan los bordados de acuerdo al gusto del donante, de ahí que se ha dibujado, pintado y bordado al Papa Juan Pablo II, la basílica de La Caridad con sus alfombras, así como diversos simbolismos que hacen que el trabajo sea original y con un mensaje alusivo al año en que lo estrenará.

Hoy desde el medio día, será bajada la virgen de su altar mayor para el cambio de vestido y manto, por lo que se espera una ceremonia íntima en medio de canto y oraciones en la sacristía de la Basílica de la Caridad, aunque como es tradición, arriban al templo cientos de personas que esperan ansiosas conocer la nueva vestimenta de la Virgen de la Caridad.

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