jueves, 17 de mayo de 2012

AUSTRIA DESCONFIÓ DE MÉXICO PARA PRESTAR EL PENACHO DE MOCTEZUMA

El gobierno austriaco mostró su desconfianza al gobierno mexicano, al negarle la posibilidad de traer al país algunas piezas de arte plumario.
El gran temor de Austria a la hora de prestar un bien patrimonial a México es que éste no le sea devuelto, se trate del Penacho de Moctezuma o de otras piezas. Para la exposición El vuelo de las imágenes. Arte plumario en México y Europa que se exhibió en el Museo Nacional de Arte (Munal) –del 24 de marzo al 19 de junio de 2011–, el país europeo declinó poner en manos de las instituciones mexicanas tres obras de arte plumario que formaban parte del guión original de la muestra.
Documentos entregados a Excélsior por medio de una solicitud de información pública, a través del IFAI, demuestran la desconfianza del gobierno austriaco hacia México. Para la exposición concebida como un muestrario de la relación artística entre Europa y el Nuevo Mundo, Austria denegó el envió de sus piezas argumentando que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) “no garantiza la inmunidad de embargo”.
Para Austria el correo electrónico fue suficiente para tratar el asunto. Después de que México hizo en 2010 la solicitud formal de préstamo de tres piezas de arte plumario, autoridades austriacas echaron atrás la posibilidad de que sus obras llegaran al país. El 2 de marzo de 2011, la curadora austriaca Barbara Plankensteiner dejó claro que su país no confiaba que México devolviera los bienes solicitados.
“La razón por la que el ministro (sin especificar) rechazó que se haga el préstamo, es que no acepta la garantía dada por el Coordinador Nacional de Exposiciones y Museos del INAH (Miriam Kaiser) como suficiente para garantizar la inmunidad de embargo.
Era una condición previa establecida en el contrato de préstamo y lo sentimos mucho, hicimos nuestro mejor esfuerzo para que la colaboración se diera”, signó la experta vía electrónica.
Las piezas que México solicitaba consistían en el Mosaico de plumas de San Jerónimo (con número de inventario 43,383), la Virgen con el niño (125,211) y una Mitra con ínfula (125,210). La exposición, sin embargo, debió sacar apenas 22 días antes de su inauguración las obras de su catálogo.
Desde el 2 de marzo, los planes de México comenzaron a venirse abajo. “Lamento escuchar malas noticias, entiendo que la estancia de las piezas en el aeropuerto durante la noche podría ser una de las razones que llevaron a las autoridades a rechazar el préstamo”, escribió Mónica López Velarde, entonces subdirectora de Exhibición del Munal.
Por ello el INAH, agrega el mensaje electrónico, había llegado a un acuerdo con el aeropuerto para sacar las piezas inmediatamente tras su llegada.
Hasta ese momento el trámite seguía en curso y México se esforzaba por obtener el préstamo: “Para nosotros es muy importante contar con las obras de arte plumario de su colección, le rogamos que reconsidere esta decisión. Espero que pueda ampliar esta explicación y petición a las autoridades en Viena. Gracias por su ayuda y apoyo durante todo este tiempo”.

Buscaban el Penacho

Fuentes cercanas a la organización de la muestra informaron que la exposición venía organizándose desde 2004 y que originalmente incluía la solicitud del llamado Penacho de Moctezuma, que Austria negó prestar por lo menos en tres ocasiones. Ésta fue planteada al Munal por los curadores Alessandra Russo, Gerhard Wolf y Diana Fane.
La exposición se había programado para ser inaugurada como parte de los festejos del Bicentenario de la Independencia e inicialmente sólo era administrada por el Instituto Nacional de Bellas Artes. Las complicaciones de gestión llevaron al INAH a incorporarse en 2009 como organizador. La muestra entonces sería exhibida conjuntamente en el Munal y en el Museo Nacional de Antropología (MNA).
Las gestiones de préstamo de piezas austriacas comenzaron a tramitarse a nombre de los directores de ambos museos: Diana Magaloni (MNA) y Miguel Fernández Félix (Munal).
Países como Inglaterra, España y Alemania sí formalizaron el préstamo de piezas. Austria, por su parte, canceló de manera “imprevista” el envío.

El acuerdo no tiene fecha
El embajador de Austria en México aclara que faltan dos etapas para que se realice el préstamo del Penacho; preocupa su transportación
La posibilidad de que Austria preste a México el Penacho de Moctezuma es aún incierta. El embajador del país europeo en México, Alfred Längle, sostiene que el trámite incluye tres etapas. La primera consistente en la firma de un protocolo de intercambio cultural, formalizado el 26 de abril pasado por el Senado de la República.
Los trámites consisten en “tres etapas, la primera ya fue firmada y se ha ratificado por el Senado, la próxima etapa es un acuerdo, un tratado-marco sobre el intercambio cultural, y la tercera son los contratos de derecho civil entre instituciones y museos por los intercambios concretos”, dijo a Excélsior el diplomático.
Austria, sin embargo, desvela su preocupación ante el cambio de administración que el país vivirá. “Para Austria fue muy importante que (el protocolo) haya sido ratificado antes del fin del Congreso que se disuelve tras las elecciones. Austria no tiene esta restricción porque nuestro Parlamente continua trabajando hasta el verano (de 2013), sólo el próximo año tenemos elecciones en octubre”, dijo.
El 25 de abril pasado, el Senado de la República decidió omitir la discusión sobre la propiedad del tocado de plumas del gobernante mexica y decidió firmar el protocolo de intercambio cultural con Austria, que ha requerido de por lo menos dos años para ser resuelto (Excélsior 26/04/2012).
El documento establece claramente que cualquier intercambio de bienes culturales entre ambos países será exclusivamente en calidad de préstamo, comprometiéndose no sólo al buen cuidado de los mismos, sino a su expedito regreso.
El trabajo binacional, agregó Längle, busca “tener en el futuro un intercambio. México es muy rico en la arqueología, la antropología y Austria también tiene grandes museos, la idea es aprovechar estas riquezas por parte de ambos países y por esta razón vamos a concluir la base jurídica para poder intercambiar”.
Si bien el Senado mexicano firmó el protocolo, el embajador estima que el Parlamento austriaco también aprobará el documento, pero no sabe cuándo. “Austria se ha comprometido a concluir este tratado marco para el intercambio, pero no hay fecha”.
Además, una de las grandes preocupaciones, dijo, es la transportación de la pieza: “El penacho es muy frágil y esta cuestión no está resuelta todavía; los expertos mexicanos y austriacos trabajan sobre eso, pero las conclusiones todavía no están terminadas”.

No hay comentarios: