domingo, 15 de abril de 2012

USA UN CELULAR PARA CONTROLAR SIEMBRA DE FRUTAS EN TLAXCALA

Panoramica en Tlaxcala; montaña La Malintzi y techumbre de zona arqueológica de Cacaxtla.





Mediante un sistema de recirculación de agua, paneles que retienen el calor, y un teléfono celular que controla todo y hace una llamada en caso de detectar una falla




"Después de cinco años hemos crecido el doble, actualmente tenemos ocho estanques, miles de peces y la fruta va creciendo"




Por Reforma
Benito Meneses vive en Tlaxcala, pero en su propiedad adaptó un clima parecido al de la costa de Oaxaca, Guerrero o Veracruz, lo que le permite sembrar papayas, piñas, plátano y hasta sandías; además de producir peces.En la comunidad de San Jorge Tezoquipan, del municipio de Panotla; Meneses cansado de no obtener ganancias con la siembra de maíz, creó en un predio de 800 metros un clima donde la temperatura rebasa los 40 grados que le permite impulsar su negocio."Yo no me colgué del cuento de que si el Gobierno no me da, ya no siembro. Dejé la siembra de maíz, pero estoy con un nuevo negocio, me decían que estaba loco cuando hablé de plantar papayas, piñas y cultivar pescado, hoy ya tengo producción", comentó.Se trata de un proyecto financiado al 50 por ciento por la Sagarpa y el productor, mediante un sistema de recirculación de agua, paneles que retienen el calor, y un teléfono celular que controla todo y hace una llamada en caso de detectar una falla.Hace cinco años surgió la idea, Benito y su familia empezaron la construcción de paredes, techos, así como la instalación de tres estanques para producir tilapia en cuatro variedades, pargo y bagre.La producción de fruta comenzó como un experimento, luego de descubrir que una papaya que compró en el súper, tenía sus semillas germinadas, así fue como se le ocurrió sembrarlas en su costa artificial.Y como esa fruta se desarrolló, entonces lo intentó con las piñas, sandías y plátanos."Después de cinco años hemos crecido el doble, actualmente tenemos ocho estanques, miles de peces y la fruta va creciendo", precisó.La producción anual de pescado es de 3 a 3.5 toneladas, lo que considera mínimo, ya que su capacidad instalada es de 10 a 12 toneladas por año."Pero es un proyecto que nos funciona, una novedad para Tlaxcala, todo un clima tropical artificial aquí", relató.¿Le remunera más que sembrar maíz u otras semillas?-Claro, claro. La diferencia es que con nuestra costa artificial producimos todo el año, y si sembráramos el maíz, pues sólo sería una cosecha al año, en cambio el campo es mucha inversión, hay que meterle ya mucho químico y por eso la tierra ya está deteriorada.Actualmente, el campesino coloca su producto en un mercado regional, y asegura que cumple estrictamente con medidas de higiene que garantizan la salud del consumidor; y su mejor temporada es la Semana Santa."Aquí hasta para alimentar a los peces hay que desinfectarse muy bien, porque el clima de calor no mata las bacterias, pero provoca que se reproduzcan más rápido y matan o contaminan a los peces."Se trata de vender un animal sano, limpio, seguro para el consumidor, no queremos arriesgar al consumidor y enfermarlo, preferimos perder el producto que perder el cliente", afirmó.En dos ocasiones ha dado por perdida su producción debido a fallas en el sistema que ocasionaron la falta de oxígeno a los peces.Don Benito se considera un caso excepcional porque arriesgó por ganar en el campo, porque creó algo novedoso para la entidad, y porque ahora su trabajo es una terapia anti estrés y una cura para una rara enfermedad que le detectaron hace tres años en el intestino.

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