martes, 6 de septiembre de 2011

SEPTIEMBRE MES DE LA PATRIA, MES DE 201 AÑOS DE "INDEPENDENCIA"




“MUÈGANOS HUAMANTLECOS”


POR: GABRIEL FLORES HERNANDEZ


Independencia ayer, hoy ¿a dónde vamos?... Ya colocados los Bandos Solemnes, que nos anuncian el serial de actividades del septembrino mes de la Independencia Nacional; en prácticamente todos los rincones de nuestro México, comienza la efervescencia por las fiestas, que nos recuerdan 201 años de la Independencia de México, de aquellos años en que la esclavitud se había apoderado de nuestro pueblo; hoy a 201 años es de verdadero motivo de reflexión, no sólo el pasado que no debemos olvidar, sino el presente que vivimos los mexicanos cuando miramos al norte, al sur y a las costas del Golfo y del Pacifico, mas de 50 mil almas que perdieron la esperanza de vida, 50 mil ambiciones perdidas, 50 mil injusticias, 50 mil crueldades, 50 mil gritos de… ¡ya basta!; 50 mil razones y sin razón, escuchamos por amigos, familiares o por la casualidad historias que nos narran la claridad de las cosas que se viven allá y que poco se saben en la opinión pública; que debieran motivar a muchos a analizar profundamente los motivos de nuestra historia actual y preguntarnos ¿a dónde vamos?, cual es el camino que les estamos allanando a nuestros hijos, ¿que sigue?, ¿dónde estamos realmente parados?. Y ahí la historia se repite, los héroes de la Independencia, fueron eso héroes que lucharon para un país justo, equitativo, libre…. Donde están los héroes de nuestra Independencia actual, que pongan un alto a la guerra sin cuartel, de escenarios pavorosos, incipientes actos terroristas, de demagogias y discursos perdidos todos los días… hasta cuando terminará la pesadilla?, el tiempo lo dirá.


Que les parece, si hacemos un poco de memoria, recordando la historia de la Independencia de México, que se dice fue la consecuencia de un proceso político y social resuelto por la vía de las armas, que puso fin al dominio español en los territorios de Nueva España. La guerra por la independencia mexicana se extendió desde el Grito de Dolores, el 16 de septiembre de 1810, hasta la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México, el 27 de septiembre de 1821.


El movimiento independentista mexicano tiene como marco la Ilustración y las revoluciones liberales de la última parte del siglo XVIII. Por esa época la élite ilustrada comenzaba a reflexionar acerca de las relaciones de España con sus colonias. Los cambios en la estructura social y política derivados de las reformas borbónicas, a los que se sumó una profunda crisis económica en Nueva España, también generaron un malestar entre algunos segmentos de la población.


La ocupación francesa de la metrópoli en 1808 desencadenó en Nueva España una crisis política que desembocó en el movimiento armado. En ese año, el rey Carlos IVy Fernando VII abdicaron sucesivamente en favor de Napoleón Bonaparte, que dejó la corona de España a su hermano José Bonaparte. Como respuesta, el ayuntamiento de México —con apoyo del virrey José de Iturrigaray— reclamó la soberanía en ausencia del rey legítimo; la reacción condujo a un golpe de Estado contra el virrey y llevó a la cárcel a los cabecillas del movimiento.


A pesar de la derrota de los criollos en la Ciudad de México en 1808, en otras ciudades de Nueva España se reunieron pequeños grupos de conjurados que pretendieron seguir los pasos del ayuntamiento de México. Tal fue el caso de la conjura de Valladolid, descubierta en 1809 y cuyos participantes fueron puestos en prisión. En 1810, los conspiradores de Querétaro estuvieron a punto de correr la misma suerte pero, al verse descubiertos, optaron por tomar las armas el 16 de septiembre en compañía de los habitantes indígenas y campesinos del pueblo de Dolores (Guanajuato), convocados por el cura Miguel Hidalgo y Costilla.


A partir de 1810, el movimiento independentista pasó por varias etapas, pues los sucesivos líderes fueron puestos en prisión o ejecutados por las fuerzas leales a España. Al principio se reivindicaba la soberanía de Fernando VII sobre España y sus colonias, pero los líderes asumieron después posturas más radicales, incluyendo cuestiones de orden social como la abolición de la esclavitud. José María Morelos y Pavón convocó a las provincias independentistas a conformar el Congreso de Anáhuac, que dotó al movimiento insurgente de un marco legal propio. Tras la derrota de Morelos, el movimiento se redujo a una guerra de guerrillas. Hacia 1820, sólo quedaban algunos núcleos rebeldes, sobre todo en la sierra Madre del Sur y en Veracruz.


La rehabilitación de la Constitución de Cádiz en 1820 alentó el cambio de postura de las élites novohispanas, que hasta ahí habían respaldado el dominio español. Al ver afectados sus intereses, los criollos monarquistas decidieron apoyar la independencia de Nueva España, para lo cual buscaron aliarse con la resistencia insurgente. Agustín de Iturbide dirigió el brazo militar de los conspiradores, y a principios de 1821 pudo encontrarse con Vicente Guerrero. Ambos proclamaron elPlan de Iguala, que convocó a la unión de todas las facciones insurgentes y contó con el apoyo de la aristocracia y el clero de Nueva España. Finalmente, la independencia de México se consumó el 27 de septiembre de 1821.


Tras esto, Nueva España se convirtió en el Imperio Mexicano, una efímera monarquía católica que dio paso a una república federal en 1823, entre conflictos internos y la separación de América Central.


Después de algunos intentos de reconquista, incluyendo la expedición de Isidro Barradas en 1829, España reconoció la independencia de México en 1836, tras el fallecimiento del monarca Fernando VII.


La morena colaboradora escribe.- Por cierto, ¿que habrá ocurrido con el enorme coloso que se utilizó únicamente para la ceremonia del Bicentenario de la Independencia de México, la noche del 15 de septiembre del año pasado?


Allá en Salina Cruz, Oaxaca la Armada de México, construye el Barco más grande que se haya construido en nuestro país, con casi cien metros de largo, la botadura del Buque de Aprovisionamiento Logístico ARM "Montes Azules" AAP-01, es la nave de mayores dimensiones construida en la historia del país por los ingenieros y especialistas de la Marina.


Autoridades de la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar) informaron que se trata de un buque con casi cien metros de eslora (longitud), cuyo tamaño sólo es equiparable con otros buques de la flota mexicana adquiridos en el extranjero, como el "Usumacinta".
El "Montes Azules" es un buque de aprovisionamiento logístico, es decir un navío de tipo auxiliar con capacidad para transportar al menos mil 800 toneladas, construido en su totalidad en el Astillero número 20 de la Armada, ubicado en el municipio Salina Cruz, Oaxaca.
En las armadas extranjeras de mayor envergadura en el mundo este tipo de buques se utilizan de manera frecuente para abastecer de suministros a todas las naves de una flota que cumplen con ejercicios o misiones en alta mar, sin necesidad de regresar a puerto.
En el caso de la Marina mexicana, una fuerza militar abocada sobre todo a las operaciones de vigilancia del mar territorial y apoyo a la población civil, el buque "Montes Azules" será especialmente útil para el traslado de ayuda humanitaria a zonas de desastre.


Los buques de aprovisionamiento logístico están habilitados para el traslado de carga diversa, como combustibles, agua potable, alimentos enlatados o secos, medicamentos, municiones, repuestos mecánicos, entre otros.


Los navíos son equipados con sistema de grúas, así como al menos una aeronave de ala móvil (helicóptero) para rápido traslado. Cabe señalar que la botadura es el momento en que una embarcación abandona los astilleros una vez que ha concluido la construcción del casco y de la mayor parte de su componente motriz, y es colocado por primera vez en el agua.
En este contexto será la primera ocasión en que un buque de tal envergadura construido en México sea colocado a flote en el agua, con lo que se corroborará si las decisiones de diseño y el proceso de manufactura llevado a cabo por la Dirección General de Construcciones Navales de la Secretaría de Marina fue el correcto.


La ceremonia de botadura del buque será encabezada por el secretario de Marina, Mariano Francisco Saynez Mendoza, quien estará acompañado de las autoridades de los tres órdenes de gobierno, en el referido astillero de Salina Cruz.


Gentiles lectores, por hoy hasta aquí, les recuerdo como siempre; si viene de visita a Huamantla, saboree nuestros exquisitos “muéganos” y lleve a sus más estimados, estos suculentos panecillos, que se elaboran únicamente aquí en Huamantla, no hay más. Le recomiendo visitar los templos religiosos y museos del Centro Histórico de Huamantla, como es el Museo Nacional del Títere, Museo de la Ciudad y el Museo Taurino. Próximamente un nuevo Museo en Huamantla, el Museo de La Virgen de La Caridad. Agradezco la comunicación que han tenido a bien enviarme a través de mueganoshuamantlecos@hotmail.com y la visita que han realizado, dejando sus comentarios en mi blog – la primera Revista Digital de Huamantla, con información diaria: www.mueganos-huamantlecos.blogspot.com ¡chéquelo!... y ¡Hasta Moxtla!.


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