jueves, 17 de julio de 2008

FESTIVAL INTERNACIONAL DE TITERES EN TLAXCALA



23 FESTIVAL INTERNACIONAL DEL TITERES EN TLAXCALA

Durante once días, Tlaxcala se inundará de magia y diversión con la 23 edición del Festival Internacional de TíteresRosete Aranda”, arte milenario que se extenderá a otros ocho estados de la República y concluirá el nueve de agosto.En conferencia de prensa en el Centro Cultural de España, Sabino Yano Bretón, director general del Instituto Tlaxcaltense de Cultura, mencionó que en coordinación con el Museo Nacional del Títere (MUNATI), el gobierno del estado propone hacer de esta manifestación artística, un valor cultural comunitario, para promoverla, difundirla y brindarla principalmente al público infantil. Miguel Ángel Castro Franco, responsable de Difusión y Promoción Cultural, comentó que han asistido más de 500 agrupaciones de todo el mundo en los 23 años de vida del Festival; se han presentado exposiciones temporales sobre el tema, ciclos de cine, cursos-talleres, conferencias, foros y encuentros de investigadores del teatro de títeres. En esta ocasión llegará a 17 comunidades a través de 63 funciones en Tlaxcala, con la participación de Taiwán, España, Italia, Brasil, Israel, Nicaragua, Venezuela, Colombia y México.En el marco de las actividades académicas, se inaugurarán 4 exposiciones: Títeres en el Mundo, Nuevas Adquisiciones y “Carteles del FIT” (acervo del MUNATI), Titegrafías VIII, obras realizadas por creadores plásticos coordinados por el Taller de Estampa Básica y Avanzada Camaxtli (TEBAC).Los asistentes al Festival podrán participar de las conferencias: “Artista Reacciona”, “Los Títeres en Centro América”, “Teatro de títeres en Europa”, la presentación de proyecto para el taller sobre puesta en escena del teatro de títeres “Popol vuh”, “Títeres y nacionalismo” y “Los títeres desde el punto de vista artesanal”.Dentro de las actividades del Festival, también se realiza la entrega del Premio Rosete Aranda, galardón que otorga el gobierno del estado y el Instituto Tlaxcalteca de Cultura, a través del Museo Nacional del Títere, en reconocimiento a las personas que con su trabajo promueven el teatro de títeres en sus diversas manifestaciones; en esta ocasión se concede a Francisca Miranda Silva.También se otorgará el reconocimiento al Mérito Titiritero, este año al maestro Martín Letechipía Alvarado, por su trayectoria en el teatro de títeres. Eunice Sandoval, directora de Animación Cultural, enfatizó que para el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes es un privilegio participar en un festival que ya es un punto de referencia no sólo de México sino internacionalmente.Ruth González, del Centro Cultural España, manifestó que España se enorgullece de colaborar en uno de los pocos festivales especializados en títeres de todo México que ya es toda una tradición.La magia del festival se extenderá del 22 de julio al 4 de agosto en los estados de Veracruz, Morelos e Hidalgo y, hasta el 10 de agosto a los demás estados que conforman el Fondo Regional Zona Centro: Puebla, Estado de México, Guerrero, Oaxaca y Distrito Federal. Información del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes
MUSEO NACIONALDEL TÍTERE EN HUAMANTLA
El origen y la razón de que este museo nacional del títere se encuentre en la ciudad de Huamantla, Tlaxcala, se remonta a los años 30 del siglo XIX, cuando el maestro titiritero italiano, Margarito Aquino, enseña su arte a cuatro jóvenes hermanos huamantlecos, Julián, Hermenegildo, Ventura y María de la Luz Aranda, quienes fundan, en 1835, la Empresa Nacional de Autómatas, con bellísimos títeres fabricados por ellos. Al morir Julián y Hermenegildo, continuaron dando funciones Ventura, María de la Luz y su esposo, Antonio Rosete, primero, en un corralón y, después, en el primer teatro que existió en Huamantla. Con el tiempo, fueron creando más personajes, dando lugar a sus famosas tandas, en las que daban funciones de circo, con payasos, equilibristas, maromeros a caballo, su pista y hasta los espectadores; también presentaban el palenque, con gallos de pelea que abrían sus alas y erizaban las plumas del cuello, con el juez, los amarradores, los corredores de apuestas, el gritón, músicos, cantantes y el público, o sus tardes de toros, con su plaza, graderías, su picador, toros y toreros que eran manejados con verdadera maestría.
Cuando murieron don Antonio Rosete y María de la Luz Aranda, tomó las riendas de la compañía su hijo mayor, Leandro Rosete Aranda, quien junto con sus hermanos, Adrián, Felipe, Tomás y María Mecedonia, y su tía Ventura, se trasladaron a la Ciudad de México en 1880, ofreciendo seis tandas, de las tres de la tarde a las once de la noche, en el Teatro de América.
En el Diario de la República, el 28 de noviembre de 1880, el célebre poeta don Ignacio Manuel Altamirano escribió:
“Los títeres, ¿lo oís? Los títeres… pero no los títeres que estamos acostumbrados a ver, sino una maravilla de títeres, como apenas han visto iguales las barracas ambulantes de Italia, los teatritos ahumados de Inglaterra y las tiendas de feria de Francia… Los títeres de Leandro Rosete Aranda”.
En 1883, Leandro se casó en Huamantla con María de la Luz Reséndez Vélez, con quien tuvo varios hijos, uno de ellos, Francisco, continuaría más tarde la tradición de la familia Rosete Aranda. A partir de aquel mismo año, la compañía realizó con éxito varias giras por el interior de la República, los Estados Unidos y Centro América.
Para 1894, contaban con su propia imprenta en la ciudad de Huamantla, para imprimir su propaganda y las hojitas en las que imprimían algunas de las piezas literarias que formaban parte de sus actos, que se vendían a 6 centavos, como el “Discurso del Vale Coyote”, personaje que sirvió de inspiración a Mario Moreno para crear su personaje de “Cantinflas”, y las “Coplas de Don Simón”, cuya frase final se volvió de uso popular para denotar los desenfrenos de los tiempos modernos: “¡Ay qué tiempos, señor don Simón!”.
De regreso a la Ciudad de México, en 1900, inauguran con su espectáculo el Teatro Variedades de la calle de Ayuntamiento, donde después se fundaría la estación de radio XEW y donde permanece hasta la fecha. Don Leandro Rosete Aranda muere en octubre de 1909, quedando al frente de la compañía su viuda María de la Luz, quien continúa con las funciones por todo el país. A principios de 1912 toman un breve receso en Huamantla, a fin de reparar los títeres, las escenografías, la utilería y a ensayar nuevos actos.
Los Rosete Aranda llegaron a formar una colección de 3,000 títeres, cada uno de ellos de 60 cm de alto; sus caras eran de madera de ayacahuite virtuosamente talladas y sus cuerpos eran de madera de colorín, también llamada zompantle o patol; sus vestimentas también eran dignas de admiración. Algunos de sus personajes llegaron a tener hasta 19 hilos, para imitar con la mayor perfección posible los movimientos humanos. Los titiriteros tenían que practicar durante dos años para manipular una marioneta, con la perfección clásica de los Rosete Aranda. Crearon en su más de un siglo de existencia más de 100 actos diferentes, algunos de ellos de gran complejidad, como el naufragio de un barco, donde el feroz viento rompía los mástiles, las velas se desgajaban, el timón salía por los aires, las olas barrían la cubierta, hasta que finalmente se hundía la embarcación y se veía como llegaban sus restos hasta el fondo del mar. Son incontables también sus populares personajes que hacían la delicia de chicos y grandes.
En febrero de 1941 cerró sus puertas la Compañía de títeres de los Hermanos Rosete Aranda; los 3,000 títeres fueron guardados por don Francisco Rosete Aranda en su casona de Huamantla y más tarde vendidos casi en su totalidad a un museo de muñecos de los Estados Unidos, conservando sólo cinco de ellos, que hoy pueden ser admirados en el museo que con justicia lleva su nombre en la ciudad de Huamantla, el cual fue fundado en el año de 1991.
En su inauguración, el maestro titiritero Javier Villafañe, reconocido poeta y escritor de cuentos, incluidos los infantiles, expresó que era el más bello museo del títere que él hubiera visto en su vida, mientras que la maestra Concha de la Casa, directora del Centro de Información y Documentación de los Títeres en Bilbao, España, opinó que es uno de los pocos que existen en su género, en el mundo entero.
El museo, que ocupa parte de la casa del siglo XIX que perteneció a la familia Barrientos Carvajal, no sólo contiene los personajes sobrevivientes de la compañía Rosete Aranda; también cuenta con piezas articuladas de origen prehispánico, encontradas en la zona de Cacaxtla y Xochitécatl, además de títeres originarios de la India, Indonesia, Italia, Inglaterra, Alemania y España. Asimismo, la época de oro del teatro guiñol mexicano también tiene cabida en este museo, considerado como único en su especialidad en Latinoamérica.
Visitas: martes a domingo de 10:00 a 14:00 y 16:00 a 18:00 horas. Domingo de 10:00 a 14:00 horas. Información: (01-247) 472-1033.

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